COSMÉTICA DEL ENEMIGO, Amélie Nothomb
El viaje de negocios es la negación del viaje hasta el extremo que no es digno de llamarse así. Semejante actividad debería llamarse "desplazamiento comercial". ¿No le parece que sería más correcto.
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Mucho más que los problemas metafísicos, son las ínfimas contrariedades las que nos muestran el lado absurdo de la existencia.
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- A mí me apetecería romperle la cara.
- Mala suerte: eso no es legal. A mí, lo que gusta de la vida son las molestias autorizadas. Como las víctimas no tienen derecho a defenderse, resultan todavía más divertidas.
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- Sólo cuenta el primer muerto. Es uno de los problemas de la culpabilidad en caso de asesinato: no es acumulativa
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Yo creo en el enemigo. Las pruebas de la existencia de Dios son frágiles y bizantinas, las pruebas de su poder todavía son más incosistentes. Las pruebas de la existencia del enemigo interior son enormes y las de su poder abrumadoras. (...) El enemigo es aquel que, desde el interior, destruye lo que merece la pena. Es el que te demuestra la decrepitud contenida en cada realidad. (...) Es aquel que te hará sentir asco de ti mismo.
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- No se puede comparar. Matarle no me devolvería a mi mujer.
- Pero saciaría la sorda y profunda necesidad de su estómago, ¡le aliviaría!
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Cada cual tiene su moral. Juzgo los actos con la vara de medir del placer que proporcionan. (...) Pero, sin placer, el crimen es un mal gratuito, un sórdido daño. Resulta indefendible.
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- Lo peor de usted es que halla pretextos intelectuales a sus actos lamentables y sádicos.
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Soy la parte de ti que no se niega nada a sí misma.
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El riesgo es la vida misma. Uno sólo puede arriesgar su vida. Y si uno no la arriesga, no vive.
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- Si no me matas, pasarás el resto de tus días en una cárcel mil veces más abobinable: tu cerebro, en cuyo interior no dejarás de preguntarte, hasta la tortura, si eres o no el asesino de tu mujer.
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- Es curiosa la necesidad que tiene la gente de acusar a los demás de haberle destrozado la vida. ¡Cuando en realidad se bastan ellos solitos sin al ayuda de nadie!
