EL NOMBRE DE LOS NUESTROS, Lorenzo Silva
Había siempre un momento, en las mañanas de Sidi Dris, en el que parecía como si la luz quedara suspendida entre las montañas y el agua. Era un momento en el que los hombres se olvidaban de que habían ido allí a hacer la guerra y se acordaban de la tierra que habían dejado, al otro lado del mar.
-------
Habían hecho migas durante la ofensiva de diciembre, y aunque ahora estaban destinados en lugares distintos, Molina en Arfau y Haddú en una posición próxima, el musulmán cogía siempre que podía su cabaloo y recorría varios kilómetros de malísimos caminos para ir a ver a su amigo. No hablaban demasiado, a veces sólo se quedan mirando el mar quieto que se extendía frente a la posición de Afrau.
-------
Los moros habían nacido para luchar, era su forma de vida y no se consideraban hombres sin un arma. Los moros de las montañas, según le había contado Haddú, llegaban más allá. Para ser un hombre entre ellos, era necesario haber matado a alguien.
-------
Lo demostró prefirendo irse al frente, en lugar de aceptar un cómodo destino burocrático. Un profesional, sostenía, no podía dejar que la guerra la hicieran los que benían a la fuerza.
-------
Hace más de veinte años que nos andan dando sinsabores. Cuando no es aquí, es allá. Claro que hay que comprender que nosotros queremos mandar en su tierra y a cualquiera le revienta que otro intente eso.
-------
Todos queremos creer lo que nos sosiega. (...) Era aquel fatalismo flemático, aquel mirar las cosas como si nunca fueran con él, con un aplomo infatigable.
-------
Veiga era un individuo afortunado, porque no sólo tenía unas conviccionesarraigadas y una pasión indiscutible, sino que además sentía que había conseguido vivir conforme a ellas, honrándolas y recibiendo la recompensa que ellas le guardaban. (...) Acaso Veiga fuera de los que, de confabulrse adecuadamente las circunstancias, podían morir en la misma ilusión en que habían nacido.
-------
Para paliar el ya amplio descontento popular con aquella guerra, se había puesto en marcha la recluta sistemática de aquellas tropas indígenas, a las que siempre se les adjudicaba el trabajo sucio.
-------
-Yo nunca he sido socialista, Amador -dijo midiendo las palabras-. Pero tampoco he sido nunca rico. Y cuando lo pienso, me parece que es lástima que los pobres pasemos tanto trabajo para asomar la nariz y poder respirar. Tanto nos cuesta lo poco que nos toca, que nos hacemos todavía más egoístas que los ricos.
(...)
-Bueno, entonces era un chaval -le quitó importancia Molina-. Pero sí hay algo que sigo creyendo, entonces como ahora: que no se puede abusar de quien es más débil. Quien hace eso o lo consiente, ensucia el mundo. Ya me supongo que hay quien lo complica más, pero como yo no he leído demasiados libros, creo que con tener clara esa idea sobra para ser un hombre cabal. Si resulta que es socialismo, pues bendito sea. En el fondo, uno no elige cómo ve el mundo. Es algo que te sale, incluso sin quererlo.
-------
-¿Y usted, mi sargento?
-¿Yo?
-¿Qué echa usted de menos?
Molina necesitó meditar. Aunque hábía cogido alguna confianza con Amador, siempre necesitaba meditar antes de contarle algo de su reducto íntimo, Y cuando se decidía lo hacía siempre con pudor.
-------
Si te vas, la guerra no se acaba mas que para ti. Siempre hay alñguien que se queda, pasándolas canutas. Y por mucho que te cagues en la guerra, a ése no le vas a rreglar. No es tan fácil, el asunto. No eliges nunca entre mejorar las cosas o no, sino cómo tratar de no empeorarlas. Y siempre hay idiotas como yo que eligen quedarse. (...) Aquella noche Amador percibía, acaso por primera vez, la paradoja confusa y débil de las creencias y la deconcertante contundencia de los actos.
-------
Todas aquellas sensaciones le hacían sentirse vivo, incluso sabiendo que a la vez estaba jugándoselo todo. Mirándolo bien, y aunque nadie en sus cabales lo pudiera buscar de propósito, aquel jugársela venía a ser la forma más rotunda de sentirla, la vida.
-------
Las vicisitudes de su vida le habían aficionado a la reserva, cuando no al recelo.
-------
El ejército era una maquinaria creada sobre la convicción de que sucedían cosas. (...) Decir sin novedad era tanto como proclamar la inutilidad o la frustración de los soldados, y al mismo tiempo era lo único que los soldados, Molina incluido, deseaban decir.
-------
En momentos como aquel, el sargento sentía que allí había algo que les sobrepasaba. Algo que suplantaba la voluntad de los individuos y los hacía semejantes a los átomos del aire y a las partículas de la tierra, sometiéndolos a las sacudidas de un destino vasto e incomprensible.
-------
De sobra sabía que allí se infectarían todas las heridas y se gangrenarían todos los miembros, pero no podía hacer nada para impedirlo. Lo único que intentaba era taponar aquellos caños de sangre, aunque fuera a base de porquería. No salvaba a nadie, tan sólo aplazaba muertes a duras penas. A ratos dudaba si no debía dejar que manaran las venas rotas y que aquellas criaturas se fueran sin más, sin aumentar su sufrimiento.
-------
Había pedido su fusil, a sus compañeros, a los jefes que le habían dado órdenes hasta entonces. Ya no era soldado de ningún ejército, sino un superviviente solitario, y como tal tenía que buscar la manera de resolver el problema acuciante de continuar existiendo.
-------
Para Veiga, después de eso, nadie tenía derecho a glorias ni recompensas, ni a entrar en la historia con honra.Por respeto a los muertos, sólo podían sentir vergüenza y compasión.
-------
Molina se preguntó si unn hombre podía salvarse de veras, cuando perdía a todos los que le importaban.
-------
Y aunque el escepticismo religioso de Amador no había manguado un ápice, constataba que a aquel hombre, por lo menos, la fe le daba una fuerza que beneficiaba a sus semejantes.
-------
Volvió, en fin, a experimentar la fascinación de aquellos atardeceres africanos, anaranjados y flamígeros, sobre el mar o las montañas, cuando los combatientes casi olvidaban que estaban allí para matarse unos a otros y percibían una extraña inmensidad.

Ana dijo
Me alegra que lo hayas leído tan rápido!
23 Agosto 2006 | 07:13 PM